Una mirada a mi niñez

Cuando me paro a pensar en mi pasado, me recuerdo en el Hostal Doña Juana correteando de un lado para otro. La abuela María, Navarrica de pro, llamándome a la hora de comer. El olor a sus guisos aún me hace salivar.

Luis Miguel Modrego

Al abuelo, Abilio, lo recuerdo charlando animadamente, detrás de la barra del bar  y atendiendo a los chóferes como él los llamaba.  Estos transportistas que estaban de un lado para otro de la geografía española, por carreteras demasiado angostas. Estaban fuera de casa toda la semana para poder llevar el sustento a sus familias. Mi abuelo decía que había que tratarlos muy bien, como si estuvieran en su casa, para hacerles la jornada más llevadera.

Por aquellos años el transporte de mercancías estaba en auge y gracias a todos esos chóferes, obligados a dormir donde les pillara la noche, muchos de los negocios que estaban ubicados cerca de los arcenes de las carreteras prosperaban. El hostal Doña Juana fue uno de esos negocios familiares que crecieron en esos años.

Recuerdo que los camiones que llevaban, eran los famosos Pegaso o los enormes Barreiro de dos ejes. En sus baterías tenían unas bolas de color nácar, que imitaban a las canicas de los niños, pero mucho más grandes y más bonitas. Yo se las quitaba.  Eran tan bonitas que cuando jugaba con mis amigos nos peleábamos, todos querían tener una de esas canicas tan preciosas.

Hoy las autovías y los camiones de gran potencia han ido cambiando la imagen y los clientes del hostal, pero seguimos tratando a nuestros clientes como de nuestra propia familia. El trato personal y de calidad nos caracteriza.

Puedes visitarnos estamos en Agreda, una Villa de Soria. Estaremos encantados de enseñarte la zona, de darte a degustar nuestra excelente gastronomía y como no, podrás descansar en nuestro alojamiento.

Luis Miguel Modrego

Gerente Hostal Doña Juana y Amantel Catering