Parque de la Dehesa de Ágreda

El Parque de la Dehesa de Ágreda es uno de los parajes ajardinados más acogedores de la villa.

Algunos dicen que fue una antigua propiedad templaria, aunque los documentos la mientan como “dehesa boyal” (dehesa o prado comunal donde el vecindario de un pueblo suelta o apacienta sus ganados), que llegó a tener una superficie de ochenta hectáreas, aunque hoy no llegan a treinta.

Su singular encanto y la placidez que aportan sus fuentes, así como los centenarios castaños de indias que pueblan sus paseos, convierten a este singular rincón agredano en uno de los más visitados por propios y forasteros.

Dentro de este parque se localiza la Fuente Sulfurosa de Ágreda (sulfídrico-sulfurada),  que merecerá una visita especial y hasta probar sus aguas, aunque sea tapándose las fosas nasales para aguantar el olor a gas sulfídrico (olor a huevos podridos), pues de sus caños mana un agua con altos valores en elementos mineralizados y tónicos.