El Patrón de los Anzuelos: La Comuna del Anzuelo

El mar estaba lleno de vida. Los campos y los huertos daban frutos de forma natural. Los comerciantes eran honrados con el producto y con el cliente. Todo cambió y mucho se perdió. Todo comenzó con el forjado de los anzuelos. Tres se entregaron a los Naturistas, conocedores de los poderes de la Naturaleza, del agua, de las plantas y del cuerpo humano. Siete a los secadores del bacalao, gente fuerte capaces de aguantar temperaturas extremas y muy fieles. Nueve a los comerciantes encargados de distribuir los productos pero débiles de moral. Y uno más se forjó en la capital del reino para la industria agroalimentaria, un anzuelo dorado para dominar el mercado.

Golum estuvo en las Jornadas del Bacalao

Comerciantes y naturistas se unieron para disputar la distribución con la industria alimentaria, pero nada podía acabar con el poder del anzuelo dorado. Todo cambió cuando Lapuendur llamó a un importante cliente de pesca selectiva amigo de su padre y ganó la distribución y el anzuelo dorado cayó en sus manos. En vez de destruirlo, su debilidad de hombre comercial le hizo quedárselo y volvió a ser atacado por gerentes de centros comerciales que acabaron por arruinarlo.

El anillo se perdió en los Juzgados hasta que un político corrupto lo encontró y lo tuvo mucho tiempo en su poder. Un día lo olvidó en las aguas del río Chalibs y Berto, un habitante de la Ecoaldea lo encontró y lo guardó en su casa durante años.

Tiempo después, mientras preparaban su fiesta de cumpleaños, en la Ecoaldea apareció Maikel, un cocinero amigo de Berto. Tuvieron una conversación y Maikel comunicó que Berto quería cambiar de aires. Al final de la fiesta, también les dijo a sus vecinos que tenía cosas que atender y, en ese momento, utilizó el anzuelo para desaparecer, algo que a Maikel no le agradó. Después, cuando se encontraron, Maikel convenció a Berto para que se deshiciera del anzuelo y se lo diera a Karlo, su sobrino, un joven agricultor ecológico.  Berto se fue a vivir a Cascantermal con los naturistas. Karlo guardó el anzuelo mientras Maikel se fue a descubrir los secretos del anzuelo dorado.

Los banqueros de la industria alimentaria encontraron al político corrupto y le sobornaron para que les dijera donde estaba el anzuelo dorado, y este les nombró dos palabras: Ecoaldea y Berto. A partir de entonces, empezaron a aparecer por la Ecoaldea gerentes de centros comerciales en busca del anzuelo.

Karlo, con su amigo Fran, otro agricultor de la Ecoaldea, se pusieron en camino para deshacerse del anzuelo. Maikel fue a Alactur para pedir ayuda a su amigo Rafreisan y se encontró que éste se quería unir a la industria alimentaria para asegurar sus ingresos, porque ya era conocedor de que los banqueros y centros comerciales habían sido puestos en marcha por la industria alimentaria para recuperar el anzuelo, y rechazó a Maikel.

Cuando y Karlo y Fran estaban a punto de salir de la Ecoaldea, se encontraron a Dabi e Iñaki que salían de impartir sus clases. Tuvieron que esconderse porque fueron detectados por un gerente de un centro comercial. Lograron esquivarlo y encontraron unas bicicletas para escapar por un sendero paralelo al río hasta llegar a Tutera. Allí encontraron la Sala del Pollo Amarillo donde buscaron a Maikel. En vez de a Maikel, conocieron a un comercial alternativo de los que defiende un producto de calidad y la pesca selectiva llamada Isindron, hereredo de Laupendur, conocedor del secreto del anzuelo dorado.

Al amanecer, Isindron los llevó camino a Cascantermal, pero mientras almorzaban fueron descubiertos por los gerentes de cinco centro comerciales y Karlo se vió obligado a utilizar el anzuelo para esconderse. En ese momento, Isindron consiguió despacharlos, aunque Karlo terminó trastornado y lo llevaron a Cascantermal. Antes de llegar, buscaron unas hierbas en el Olivo del Bienestar, donde encontraron a Landa que les llevó rápidamente al centro termal. Cuando Karlo estaba a punto de desfallecer, le aplicó una sinergia de aceites esenciales y el conocimiento de Pablom, naturópata del centro, acabó de recuperarlo. Cuando despertó, volvió a ver a Maikel que venía de su disputa con Rafreisan y también a su tío Berto que había escrito un libro en su cambio de aires.

Maikel y Pablom conversaron sobre el destino del anzuelo dorado y decidieron organizar una asamblea en la que participaban Comerciales, Secadores de Bacalao, Naturistas y Karlo. Tras una fuerte discusión de cómo deshacerse del anzuelo, Karlo se ofreció a llevarlo, acompañado de Maikel, Isindron, Arasan (un monitor del centro), Firmin (un secador de bacalao), Fran, Dabi, Iñaki y Balpir (un comercial de productos ultracongelados).

Partieron camino hacia las fraguas de Leon, lugar donde decidieron hacer desaparecer el anzuelo dorado. Se vieron obligados a cambiar de ruta debido a que estaba plagada de médicos y farmacéuticos que trabajaban para la industria alimentaria, teniendo que tomar el camino del Monte Canus, una ruta difícil y llena de tempestades, hasta llegar a las Cuevas de Agreda, unas cuevas donde se resguardaron antiguos secadores de bacalao.

En este lugar, Karlo y sus compañeros, la Comuna del Anzuelo, se tuvieron que enfrentar a un reto para poder salir y cumplir la misión. El reto era elaborar un Menú a base de Bacalao en Tierra de Agreda.

Se organizaron alrededor de una roca donde los Comerciales, Isindron y Balpir proporcionaban el bacalao. Karlo, Fran, Dabi e Iñaki disponían de las verduras, frutas y huevos ecológicos. Arasan traería los cereales macrobióticos del Olivo del Bienestar. Maikel y Firmin se encargaban de combinar todos los productos de una manera armónica, aplicando técnicas y conocimientos adquiridos por una larga experiencia. El resultado fue un Menú lleno de Sabores, Texturas, Aromas y Salud:

• Quiché de espelta con bacalao y puerros.

Llevaba una base de masa de harinas de trigo y de espelta, la cual es más digestiva. La crema cuajada llevaba puerros, cebollas y bacalao e iba acompañada de salsa romescu elaborada con tomate, choriceros y avellanas emulsionadas con aceite de oliva. La receta partía de una típica quiché francesa y el acompañamiento estaba basado en los calcots catalanes, de la familia de los puerros.

• Cous Cous con bacalao confitado, naranja y pasas en ensalada a la vinagreta de jengibre.
Esta ensalada fue una fusión entre la cocina magrebí y la cocina del bacalao. La vinagreta, de jengibre y pasas le aportaba la frescura al plato. El cous cous, una sémola típica marroquí de rápida cocción y absorción de aromas.

Arroz cremoso con bacalao

• Quinoa salteada con ajoarriero y huevo Mollet.
Quinoa era un cereal típico de Perú muy utilizado por su alto valor nutricional ya que contiene todos los aminoácidos esenciales. Se acompañaba de un huevo Mollet (Poche); en nuestras tierras, muy similar al huevo pasado por agua. Los huevos de esta receta eran de nuestras gallinas de la Ecoaldea. Iba finalizado con un ajoarriero que le daba un gran sabor y cremosidad al plato.

• Arroz cremoso de bacalao, cúrcuma y ajos tiernos con aire de trufa.
Para realizar un arroz cremoso, se utilizó un arroz semi-integral, cuya característica principal era que contenía más porcentaje de fibra y de proteínas. A esta crema se le añadió ajos tiernos, bacalao y cúrcuma, que le daba color y aroma, la cual era una especia con propiedades anti-inflamatorias y digestivas. El plato iba finalizado con un aire de trufa de Agreda emulsionada con lecitina de soja.

• Alubias blancas con borrajas y cocochas al pil-pil.
A las alubias blancas de las tierras de Agreda les añadimos borrajicas de la vega del Chalibs que le aportaban suavidad. Las cocochas al pil-pil aportaban la cremosidad al plato.

• Tofu encebollado a al soja con tataki de bacalao al pimentón.
Tofu era una crema cuajada de soja similar al queso fresco pero sin lácteos, con alto contenido proteico y lo encebollamos con una salsa de soja. Para el bacalao nos inspiramos en los tatakis japoneses sustituyendo la soja por pimentón para adaptar los sabores,

• Tarta de avena, manzana, nueces y bacalao con helado de limón.
Partiendo de la base de nuestra tarta de manzana casera, se le añadió avena por su bajo índice glucémico, y nuestras nueces de La Nava por su alto contenido en Omega 3 y se acompañó de helado de limón para terminar con un frescor de boca.

Para poder llevarlo a cabo, Maikel tuvo que quedarse en los Fuegos Djuana mientras sus compañeros de la Comuna siguieron adelante el camino de la destrucción del anzuelo dorado con el peligro inminente de Banqueros y Centros comerciales, que llegaron a capturar a Balpir que no pudo seguir adelante…..