Ágreda, un lugar para el turismo rural

Hace ya una semana que nos adentramos en la época del año que todo trabajador espera con anhelo, el verano. Cuando alcanzamos estas fechas nuestra mente se transporta a lugares con playas de arena blanca y un sol castigador sobre nuestras cabezas o quizás a sitios donde para dormir se necesita una mantita y que reposan a los pies de gigantes de piedra.

Una de las opciones que debemos sopesar una vez disipadas nuestras dudas en la elección del lugar donde disfrutar de nuestros días de vacaciones, es la opción de hospedarnos en algún establecimiento catalogado como turismo rural.

Cascada del Pozo de las Truchas

Generalmente los lugares donde se ubican este tipo de empresas de turismo rural son parajes con un interés paisajístico importante y con una oferta de actividades relacionadas con la naturaleza en las que el deporte es el principal protagonista.

Agreda cumple con esos requisitos, conocida como la Villa de las Tres Culturas, el legado histórico que alberga nuestra localidad es amplio y cada rincón de sus calles esconden verdaderas joyas arquitectónicas como el Palacio de los Castejón, la Sinagoga, Nuestra Señora de los Milagros, Nuestra Señora de La Peña, El Arco árabe de Agreda, etc…

Joyas naturales y arquitectónicas

A todas estas maravillas históricas que Ágreda ha ido acumulando con el paso del tiempo, su enclave natural a las faldas del Moncayo, ofrece una multitud de posibilidades de actividades al aire libre que hacen de esta Villa un lugar que no debes dejar de visitar.

Entre las infinitas posibilidades de disfrute de la naturaleza existe uno que transcurre a lo largo del Cañón del Val un espectáculo de la naturaleza que merece ser disfrutado.

Si a todo lo anteriormente citado añadimos que Ágreda está salpicada de pequeños secretos culinarios que la diferencian de otros lugares de la provincia.  Además de esto, la situación geográfica de la localidad, lindante con las comunidades de La Rioja, Navarra y Aragón y la herencia de medieval, judía y árabe que han dejado alguna traza, ayuda a enriquecer su propia gastronomía.

Para reposar una jornada después de disfrutar de todos los parajes naturales e históricos y los secretos gastronómicos, elegir un buen lugar para descansar es imprescindible. Hostal Doña Juana te ofrece la posibilidad de dormir como en tu propia casa, en un ambiente familiar con todo el sabor de la Villa de Las Tres Culturas. ¡Llámanos y disfruta de la experiencia!.