
Entre todos los “altos” personajes de Ágreda, uno espiritual surgirá a principios del siglo XVII, pues en el año 1602 nacería en la villa María Coronel, hija de hidalgos “venidos a menos” a los que algunos investigadores atribuyen un origen judío-converso. Tan piadosos eran sus padres (Francisco Coronel y Catalina de Arana) que decidieron separarse para entrar en religión: el padre de Sor María ingresó como franciscano lego en el convento de Nalda en La Rioja, sus hermanos en distintas órdenes religiosas, y la madre con sus dos hijas en uno de franciscanas descalzas, fundado en la que había sido su casa.



